Carta de Joaquin Miguel Arnaco
| Estado | Transcrito |
|---|---|
| Fecha | |
| Folio | 1395 - 1396 |
| From (remitente) | Joaquin Miguel de Arnaco |
| Place | Cajamarca |
| To (destinatario) |
[1395]
Señor
Don Joaquín Miguel de Arnaco subdelegado Juez Real de la nueva ciudad de Cajamarca, y su partido, a los Reales pies de Vuestra Majestad con el más profundo respeto dice: que tiene el honor de dirigir a Vuestra Majestad el expediente relativo a los progresos de la vacuna en el distrito de su mando, cuyo específico redimió a esta población de la terrible peste de viruela natural que la consumía: hallábase el pueblo en la mayor consternación, y cuantos medios se tomaron para atajar los tristes estragos del contagio, eran infructuosos, cuando la providencia deparó el más precioso antídoto de su desgracia, que remitía para alivio, y consuelo de sus amados vasallos, el más justo, y más piadoso Rey.
Él tuvo la dicha de introducir, y propagar la expresada vacuna antes del ingreso de Don José Salvany, Vice Director de la Real Expedición Filantrópica; pero la llegada [1395v] de ese ilustrado joven, ensanchó los corazones de estos fieles vasallos de Vuestra Majestad derramándose en lagrimas de gozo, con los más tiernos votos de gratitud, y reconocimiento a su Rey, y señor natural. En efecto, a los activos esfuerzos científicos, y trato agradable, se debe la restauración de la salud pública, porque habiéndose atraído el afecto de todos, supo desimpresionarlos de la desconfianza con que miraban esta nueva inoculación, y de las perniciosas máximas que les sugería su ignorancia, y la opinión de los que miran con horror toda novedad. El exponente contempla muy de su obligación elevar al conocimiento de Su Majestad este distinguido servicio.
La vacuna se conserva, y permanece en este partido según las medidas que se han tomado, y constan de dicho expediente. Así mismo se acredita haberse vacunado desde la salida del Vice Director mil setecientos cuarenta, y una personas a pesar de no haber llegado todavía las razones pedidas a los curas de las doctrinas: el padre prefecto de este hospital Fray Rafael de Betlem encargado de esta importante obra, ejerce con caridad y constancia los deberes de su comisión; y todo el pueblo consagra a Vuestra Majestad su amor, y reconocimiento por la [1396] generosa piedad con que se ha dignado enviarles el bien más grande que podían apetecer. Por tanto.
A Vuestra Real Majestad [Carlos?] pide se digne admitir la tierna, y sincera expresión de estos remotos vasallos, y el anhelo con que se ha procurado cumplir con la sabia, y clemente intención de Vuestra Majestad propagando, y conservando la vacuna. Cajamarca, y septiembre 8 de 1806.
Señor
Joaquín Miguel de Arnaco